Todo comenzó en Madrid de forma pacífica y ordenada, ningún medio de comunicación supo por qué en un primer momento y los rumores y las especulaciones eran diversas; que si es por las elecciones, que si esto lo ha organizado tal partido, que si por el contrario lo manipula tal sindicato… pues no, era mucho más sencillo, por una vez no había que pensar mal para acertar, había que pensar en lo que estabas viendo allí, en la puerta del Sol de Madrid, multitud de jóvenes y no tan jóvenes, unidos por un futuro mejor, por una serie de cambios que hagan que nuestro país progrese y no se quede estancado en una declive vertiginosa hacia el despropósito. Y aquí no se protesta contra nadie en concreto, se protesta contra quienes tienen poder en el sistema.

Está claro que esto no han sabido controlarlo todos los que organizan desde dentro el movimiento del 15-M, por ello en cuanto han tenido la más mínima ocasión se han desmarcado de tales despropósitos justificando que ellos no tenían nada que ver con esas acciones que por otro lado, no lo olvidemos, en su mayoría son ilícitas.
El movimiento estaba hecho y se expandió como la espuma. Los protestantes, ahora llamados ‘indignados’ eran cada vez más y se dejaban ver por distintos lugares de España o Europa. Nuevamente reitero que hasta aquí todo correcto, como español tenemos el derecho a manifestarnos, en este caso clamando por una organización adecuada y una política eficiente.
Sin embargo, lo que parecía un movimiento eficiente y digno de tratarse por los organismos correspondientes como puede ser y por qué no el Congreso ha desviado mucho desde su inicio. Aún no hay nada perdido, por supuesto, pero hechos muy desafortunados han provocado la condena de muchos de los que apoyan el movimiento y muchos de los que deberían de tratarlo. Sucesos como las agresiones, lanzamiento de huevos, pintar o zarandear a los diputados del Parlamento de Cataluña no pueden repetirse, entre otras cosas porque lo único que hace es mal al movimiento, se distrae de lo que realmente se está reivindicando y mucha opinión pública que podría apoyarlo puede que no lo haga a causa de tan lamentables acontecimientos.
En mi sincera, humilde y totalmente propia opinión, pienso que las cosas se pueden hacer de diversas formas, está claro, pero como está recogido en la Constitución española del 78’, ¿por qué no se recogieron las firmas necesarias para llevar a un proceso como este a votación en el Congreso? cuando se tuvo la oportunidad en Sol y se tiene prácticamente a diario, dejas tu nombre, tu DNI y tu firma y eso significa una firma acreditada, con 500.000 de estas firmas, el Congreso según recoge el artículo 87.3 de nuestra vigente constitución tiene la obligación de, al menos, llevar a trámite de votación la propuesta de ley, ya que ha sido el pueblo el que ha hablado.
Creo que la intención es buena y el motivo está más que justificado, por ello si hacen las cosas bien, el pueblo triunfará y se les oirá donde se ha de hacer para que las cosas tornen y se vuelvan por fin eficientes. Por ello hay que denunciar cualquier acto con violencia y rogar que se hagan las cosas de forma razonada y no alocada y sin sentido. Por último desde aquí decir suerte. ADG
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