Como prometí ya hace unos meses aquí les presento mi relato sobre unas 30 horas, aproximadamente, bastante intensas en las que tras recorrer 750 kilómetros en total he presenciado uno de los espectáculos más dignos hasta el momento en mi vida.
Por supuesto este viaje no habría sido igual sin mi compañero de viaje Alfonso, crack donde los haya, personaje sin más. Capaz de olvidársele la cartera y el móvil nada más salir en su casa o capaz de pedir una fotografía junto a los cantantes de Miss Caffeina o Supersubmarina.
Todo comenzó a las 10:00 cuando salí de casa para ir a por Alfonso. Tras la primera parada en la gasolinera y tras la primera conversación seria por si almorzábamos ya o no, proseguimos nuestro camino. Lo del almuerzo no se prolongó demasiado ya que no paramos en Lorca como preveíamos pero sí antes de una hora de camino. Por cierto, no me gustó nada que dentro de Murcia una camarera se intente, además, burlar de mí diciéndome que en la vida ha escuchado lo que es una mista (plato de ensaladilla rusa y magro con tomate), detalle importante: la camarera no era murciana y aún así me contradecía diciendo que me estaba inventando algo que aprendí cuando me salieron los dientes…en fin ahí quedó ese capítulo.
Con provisiones, por supuesto, y con el estómago lleno seguimos el camino hasta una cafetería al pasar Albacete en la que ya había estado anteriormente, allí estuvimos un buen rato y ya la siguiente vez que nos bajaríamos del coche sería en Quintanar de la Orden (Toledo) pueblo/ciudad en la que se celebraría el festival en cuestión.
Tras unos pequeños problemas lógicos para encontrar el lugar del concierto llegamos para esperar hasta la apertura de puertas. Además, tuvimos suerte y conseguimos plaza en primera fila. Por el escenario desfilarían por este orden Vikxie, Dinero, Miss Caffeina, Sidecars, Supersubmarina y Lori Meyers. Todos estuvieron de lujo, pero Dinero y Supersubmarina, en mi opinión, fueron quienes mejor actuaron sobre el escenario.

Por otra parte, he de destacar la proximidad de estos artistas. Mezclándose antes o después de sus actuaciones con el público, hablando con ellos como si les conocieses de toda la vida, muy amables, educados y agradecidos e incluso integrándose con sus seguidores durante su actuación.
El show fue intenso y pese a las más de siete horas saltando y bailando a discreción se hizo muy ameno y pasó realmente rápido.
Pese a que las actuaciones habían concluido la noche aún no. Cenamos a las 3.15h como campeones, más contentos que con zapatos nuevos tras habernos fotografiado con Miss Caffeina y desde allí nos fuimos con mi compañera y amiga Rocío y unas amigas suyas, muy majas, por cierto, a hacer botellón.
Daba gusto Quintanar este sábado 23 de julio. Más tarde dejaríamos el ‘mini-botellódromo’ para visitar un par de garitos, coincidiendo en el último de estos con más artistas como son los integrantes de Vikxie o Supersubmarina. Y mientras pedíamos unas copas coincidimos con el cantante de estos últimos en la barra, tal cual, sin buscarlo, sin más miramientos, una nueva fotografía para el recuerdo.
La noche terminó así, un par de copas, unos bailes, unas risas y mucho cansancio encima y, además, pensando en lo que nos esperaba: dormir en el coche y dormir bastante poco para volver a Puerto Lumbreras.
Tras acostarnos a las 6h y levantarnos a las 9.30h hemos emprendido nuestro regreso. No diré que más serios que hacia arriba, diré que más agotados, pese a ello, la música y las risas no han faltado. Con tan sólo dos paradas en la vuelta y con una duración conjunta de 30min llegamos a las 13.50h muy satisfechos con lo visto, con ganas de repetir y muy agradecidos a la gente de Quintanar.
El año que viene habrá Mancha Pop, prácticamente todos los asistentes repetirán y seguro que muchos más asistirán, por lo que habrá más público y seguro que la acogida será mejor aún. Desde mi opinión se lo recomiendo incondicionalmente a cualquiera que pueda pensárselo lo más mínimo. Encontrarán fiesta, buen rollo, artistas enamorados de su trabajo y, siempre, claro, desde mi opinión buena música. ADG